Olivia.

De la forma en la que llegaste a mi vida la odié, de la forma en que pasaban los días y seguías ahí lo odié aún más. Por una promesa te convertiste en mi salvación. Fuiste por mí al infierno, me arrastraste, me pusiste a salvo con tus métodos y me obligaste a creer otra... Leer más →

Dormías.

Te veías tan perfecto en mis sueños, como recién salido de mis más perversos pensamientos. Dormir en esa posición tan reparadora y protegerte de todo y de todos, eso fue sin duda lo más satisfactorio. By: Ana Carranza.

No sé.

No sé qué haces para hacerme tan feliz, quizá son los detalles ocultos en cada cosa que haces para mí. By: Ana Carranza.

Sin yo merecerlo.

Encontré a alguien tan igual a mí y a la vez tan diferente. Alguien que sorprendentemente entiende mis gustos y mis malos ratos, alguien que se arma de paciencia cuando me rebasa el mundo, que me llena de sonrisas y de momentos tiernos, alguien que esta a mi lado sin yo merecerlo. By: Ana Carranza.

Extraño…

Extraño la sensación de tus manos con las mías, de tu boca con mordida; de tus besos en mis días. By: Ana Carranza.

Me equivoqué.

Te entregué más que mis sueños mi vida, confíe en ti. Rechace todas y cada una de las advertencias que de diferentes formas venían hacía mí. Creí estúpidamente que mi amor sería lo suficientemente grande para lograr cambiar tu oscuridad, pero fallé. Me equivoqué. By: Ana Carranza.

Escala.

Nada en la vida me ha quedado grande, todo lo he logrado ya sea con sonrisas o con llanto. Mis metas o caprichos me los trazo yo, y nada ni nadie hasta hoy ha sido la excepción. By: Ana Carranza.

No más.

Cuando recién pierdes algo y lo necesitas mucho parece que no podrás seguir sin eso que tanto te falta, pero pasan los meses y te das cuenta que después de todo, no era tan necesario. By: Ana Carranza.

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