Fin del juego.

Las fantasias son bellas en su momento pero aprendí que cada una de ellas tarde o temprano tiene un final, y el mío… mi final comienza está noche. By: Ana Carranza.

Todo mejora.

Quiero escribir porque me gusta, porque me hace sentir mejor. De alguna manera es como hablarme a mí misma, darme ánimos y creer que todo estará bien. By: Ana Carranza.

Realidad.

Quizás necesitaba un poco de dolor en mi vida, un poco de soledad, de tristeza como solía ser antes; sólo para recordar que la vida no siempre es tan sencilla. By: Ana Carranza.

Tranquilidad.

Todo está bien... desde esa última vez que caí en cuenta que el pasado son sólo buenos y malos recuerdos, que la vida continúa y que no se puede perder un sólo instante tratando de conservar un pedazo de lo que ya no existe. By: Ana Carranza.

No es allí.

El dolor que sentí ese día fue tan diferente a otros. Sentí que algo en mí se esfumó, que todo sería diferente desde ese momento, sentí que mi lugar no fue ni será nunca allí. By: Ana Carranza.

Mi sueño.

Me gustaba mucho ver la televisión cuando era pequeña. Crecí viendo historias de familias que se molestaban entre ellas pero siempre lo arreglaban, luchaban para que su familia no se rompiera, solían decir mucho eso... y soñé siempre con una familia así; una para mí y aún lo hago... By: Ana Carranza.

Entiendo…

Entiendo... cuando esos momentos llegan son desesperantes, demasiado dolorosos y asfixiantes. La vida da golpes tan fuertes que sientes que nunca te volverás a sentir bien, que nunca volverás a respirar sin dolor otra vez. Entiendo... Ojalá nunca tuviramos que pasar por todo eso. By: Ana Carranza.

Mi día libre.

Hoy hubo un accidente y estuve tan cerca y en el momento exacto que me hizo repensar mi vida. Me imaginé estar en el lugar de esa persona y que las posibilidades de que hubiese podido ser yo fueron tan altas, odié que mi cuerpo y mi mente tardaran uno o dos minutos en reaccionar... Leer más →

La nada.

No hay nada más que decir, que tratar de escribir. Todo esta dicho y sólo queda la nada. By: Ana Carranza.

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