Hasta que un día gane la batalla.

Está vez no quiero regresar allá. Quiero luchar contra esto tan ilógico que me hace volver una y otra vez a un ciclo interminable... quiero dejar atrás eso que no es bueno para mí. Alejarme de todas las formas, intentarlo cada mañana hasta que un día gane la batalla. By: Ana Carranza.

La misma cama.

Éramos tan opuestos que nadie hubiera creído que alguna vez tú y yo ibamos a compartir la misma cama... y más que eso, la vida. By: Ana Carranza.

Olivia.

De la forma en la que llegaste a mi vida la odié, de la forma en que pasaban los días y seguías ahí lo odié aún más. Por una promesa te convertiste en mi salvación. Fuiste por mí al infierno, me arrastraste, me pusiste a salvo con tus métodos y me obligaste a creer otra... Leer más →

Fedeltà.

Entre nosotros probablemente siempre exista esa atracción,eso tan profundo que nos golpeó a los dos. Era demasiado intenso, pero perdimos el rumbo, la dirección. Ahora sólo somos dos almas que se adoraron pero que el fuego tan inmenso consumió,Ahora sólo queda restos de esa pasión. By: Ana Carranza.

Dormías.

Te veías tan perfecto en mis sueños, como recién salido de mis más perversos pensamientos. Dormir en esa posición tan reparadora y protegerte de todo y de todos, eso fue sin duda lo más satisfactorio. By: Ana Carranza.

No sé.

No sé qué haces para hacerme tan feliz, quizá son los detalles ocultos en cada cosa que haces para mí. By: Ana Carranza.

Sin yo merecerlo.

Encontré a alguien tan igual a mí y a la vez tan diferente. Alguien que sorprendentemente entiende mis gustos y mis malos ratos, alguien que se arma de paciencia cuando me rebasa el mundo, que me llena de sonrisas y de momentos tiernos, alguien que esta a mi lado sin yo merecerlo. By: Ana Carranza.

Extraño…

Extraño la sensación de tus manos con las mías, de tu boca con mordida; de tus besos en mis días. By: Ana Carranza.

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