El soldado.

Tras horas de batalla y personas recuperadas con éxito, seguían los disparos volando por el cielo, uno de ellos se alojó en la pierna del soldado. Éste sin pensarlo se alejó un poco y colocó lentamente el arma en su mandíbula, ya no quería vivir. Pensaba en que sería un lisiado de por vida y no tendría sentido continuar viviendo de esa manera.

Una joven lo observaba confundida, en medio de todo el caos ella había visto algo en ese soldado. Corrió desesperada y logró llamar su atención antes de que éste pudiera jalar del gatillo.

por favor no lo hagas– suplicó mientras trataba de tomar el arma y alejarla de él. El soldado estaba decidido, ya hundido en depresión pero logró notar la angustia de la joven al verlo tratando de quitarse la vida. Cedió aún con dudas el arma, ella la colocó en el suelo y se lanzó a sus brazos dándole un beso en los labios que cambio sus vidas para siempre.

By: Ana Carranza.

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